¿Es bueno comer antes de hacer ejercicio?

Por qué se evitaba comer antes de hacer ejercicio

Estudios realizados con anterioridad aseguraban que el rendimiento de los atletas se veía reducido al beber o ingerir alimentos antes realizar actividad física, debido esto producía una subida del azúcar en sangre, pero también una bajada abrupta, pudiendo ocasionar hipoglucemia.

Hoy en día nuevas investigaciones al respecto, demuestran que el rendimiento y la capacidad física no se ve disminuída por comer antes de ir al gym; es más, se incrementa si se ingieren hidratos de carbono de digestión rápida; así lo afirma un artículo publicado por el New York Times.

Motivos para no comer antes de hacer ejercicio

Una de las razones más poderosas es que, al no comer se queman las reservas de grasas del cuerpo más fácilmente; algo ideal a tener en cuenta cuando se busca perder peso. Y todavía es mejor si comienzas tus ejercicios físicos en ayunas; el hacerlo favorece la desintegración de las grasas y del glucógeno que es utilizado para generar energía, de ésta forma se consigue perder peso y grasa corporal.

Por otra parte también se ha descubierto que hacer actividad física en ayunas rejuvenece el cerebro y los tejidos de los músculos.

¿Comer o no comer antes del ejercicio?

Lo ideal es establecer un ritmo propio, ya está demostrado que comer antes de entrenar no es perjudicial, pero debe ser cada persona quien lo determine. Por ejemplo, si comienzas a hacer ejercicio en ayunas y te sientes mareado y sin fuerzas, quizá aunque tu objetivo sea el de perder peso, te convenga comer un desayuno liviano.

Según la revista Medicina y Ciencia en Deportes y Ejercicio, beber 20 gramos de proteína de suero de leche media hora antes del ejercicio acelera el metabolismo durante 24 horas después de haber finalizado el entrenamiento. Por lo que seguir éste consejo puede llevarte a quemar más grasas sin perder tonicidad muscular.

Fuente: Youvity.com

3 Razones para no beber gaseosa

Los expertos están de acuerdo sobre los riesgos potenciales de las bebidas gaseosas azucaradas para la salud y la ecología. Parece imposible hablar de este tipo de bebidas sin mencionar la famosa Coca-Cola: se trata de la marca más cara de la historia, además de ser la segunda palabra más popular del mundo después de ‘hello’.

Esta bebida es: deliciosa, disponible en todo el mundo, práctica de beber cuando no se tiene mucho tiempo, capaz de ofrecer una increíble sensación de quitar la sed, y sobre todo, muy adictiva por su contenido en cafeína.

No obstante, esta bebida gaseosa muy azucarada, al igual que otras sodas que intentan imitar su receta, puede ser asimilada como una verdadera toxina para el metabolismo.

Ciertamente, hay razones por las cuales las personas se sienten tentadas de beberla. Esta bebida es: deliciosa, disponible en todo el mundo, práctica de beber cuando no se tiene mucho tiempo, capaz de ofrecer una increíble sensación de quitar la sed, y sobre todo, muy adictiva por su contenido en cafeína.

#1 Enfermedades cardiovasculares

Las personas que consumen estas bebidas gaseosas azucaradas tienen un 48% de riesgos de sufrir una crisis cardíaca con relación a las personas que no las beben o que lo hacen de forma ocasional. Esta es la conclusión de un estudio publicado en la revista American Heart Association Journals en julio de 2007.

beber una sola bebida gaseosa azucarada al día aumenta en un 20% el riesgo de sufrir una crisis cardíaca

Unos investigadores de Harvard han demostrado que beber una sola bebida gaseosa azucarada al día aumenta en un 20% el riesgo de sufrir una crisis cardíaca durante los 22 años siguientes. Los resultados de su estudio se publicaron en marzo de 2012.

Los grandes bebedores de sodas (normalmente amantes de la comida basura y del fast-food) son particularmente susceptibles de desarrollar factores de riesgo de una enfermedad cardíaca.

#2 Consecuencias en el cerebro (inclusive soda “light)

Los fans de las sodas light tenían un 43% más de riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, con relación a las personas que no las bebían.

Además, consumir sodas regularmente aumenta notoriamente el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Un estudio llevado a cabo en 2011 por científicos de la universidad de Miami y de Columbia (Estados Unidos) han encontrado que los fans de las sodas light tenían un 43% más de riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, con relación a las personas que no las bebían.

#3 Síndrome metabólico

Beber más de una bebida gaseosa azucarada al día está asociado a un peligro creciente de desarrollar el síndrome metabólico.

Un estudio llevado a cabo por la universidad de Minnesota (Estados Unidos) ha descubierto que beber una soda light (cero calorías) al día iba asociado a un aumento del riesgo de desarrollar un síndrome metabólico y diabetes en un 36%.

El síndrome metabólico es un conjunto de síntomas tales como la obesidad central, presión arterial alta, glicemia alta en ayunas, trigliceridemia importante en ayunas, bajos niveles de la tasa de colesterol HDL (colesterol bueno). Tener tres o más de estos síntomas aumenta el riesgo de que la persona desarrolle diabetes y una enfermedad cardiovascular.

Estas son algunas razones para no beber soda: si eres un fiel consumidor(a), puede que sea un buen momento para moderar el consumido de las gasesoas y aprovechar para hidratarte de forma saludable con agua o jugos de frutas naturales.

Fuente: Youvity.com

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